Durante 2025, los Servicios Médicos Forenses (SEMEFO) de 16 entidades federativas registraron 6 mil 188 defunciones dentro del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (SISVEA). De ese total, en 2 mil 349 casos, equivalentes al 38.3%, se detectó la presencia de al menos una sustancia psicoactiva. La mayoría de las personas fallecidas fueron hombres, quienes representaron 90.6% de los casos, mientras que el grupo de edad con mayor frecuencia fue el de 25 a 29 años.
Entre las sustancias identificadas con mayor frecuencia destacó el alcohol, presente como primera sustancia en 39.5% de los casos. También sobresalieron las anfetaminas, los depresores del sistema nervioso central, los estimulantes de tipo anfetamínico, el cannabis, la cocaína y los opioides. En particular, se documentaron 584 defunciones con presencia de estimulantes de tipo anfetamínico, de las cuales 580 correspondieron a cristal y cuatro a éxtasis (MDMA).
El informe también registró la presencia de fentanilo en 200 defunciones. La mayoría de estos casos se concentró en Baja California y Chihuahua, con 155 y 43 registros, respectivamente. En cuanto a las circunstancias de las muertes, los homicidios representaron 31.4% de los casos con presencia de sustancias, mientras que los accidentes alcanzaron 30.7%; los suicidios representaron 14.3% y las defunciones no violentas, 23.5%.
Sin embargo, el SISVEA aclara que encontrar una sustancia durante el procedimiento forense no significa necesariamente que ésta haya sido la causa directa del fallecimiento, ya que algunas personas presentaron más de una droga y ciertos casos permanecían bajo investigación. Además, alrededor de 69% de los registros contó con confirmación mediante análisis químico de laboratorio. Los datos muestran así la frecuencia con la que se detectan sustancias en las investigaciones forenses, pero deben interpretarse con cautela al establecer una relación entre su presencia y la causa de muerte.