La inflación general en México continuó con una tendencia a la baja y se ubicó en 3.37 por ciento anual durante junio de 2026, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El resultado representa una nueva reducción en el ritmo de aumento de los precios y mantiene al indicador dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una disminución mensual de 0.27 por ciento, impulsada principalmente por la reducción en algunos productos agropecuarios y energéticos. Entre los bienes que presentaron bajas destacaron algunas frutas y verduras, lo que contribuyó a moderar el comportamiento general de los precios durante el periodo.
En cuanto a la inflación subyacente, considerada una referencia para conocer la tendencia de largo plazo porque excluye productos con alta volatilidad, se ubicó en 4.03 por ciento anual. Aunque mostró una desaceleración, este componente continúa siendo uno de los principales factores de vigilancia para las autoridades económicas debido a su relación con los precios de servicios y mercancías.
Los especialistas señalaron que la disminución de la inflación podría dar mayor margen al Banco de México para mantener su estrategia de política monetaria. Sin embargo, permanecen riesgos relacionados con factores externos y presiones en algunos sectores de la economía, por lo que las autoridades continuarán evaluando la evolución de los precios en los próximos meses.