Organizaciones civiles hicieron un llamado a regular con mayor firmeza la venta y el consumo de alcohol en México, al considerar que existe una normalización social de esta sustancia que puede generar consecuencias graves en la salud pública, la seguridad y la convivencia. Señalaron que es necesario impulsar políticas que reduzcan los daños asociados al consumo excesivo y que prioricen la prevención.
Los colectivos advirtieron que el acceso sencillo a bebidas alcohólicas, la publicidad dirigida a distintos sectores de la población y la presencia del alcohol en espacios cotidianos han contribuido a que su consumo sea visto como una práctica común. Por ello, plantearon fortalecer las medidas de control, vigilancia y educación para evitar afectaciones, especialmente entre niñas, niños y adolescentes.
Las organizaciones destacaron que el abuso del alcohol está relacionado con diversos problemas sociales, como accidentes, violencia familiar y otros riesgos para la salud. En este sentido, pidieron que las autoridades implementen estrategias integrales que incluyan regulación de horarios de venta, supervisión de establecimientos y campañas permanentes de concientización.
Finalmente, los grupos civiles señalaron que regular el consumo de alcohol no significa prohibirlo, sino establecer condiciones que permitan reducir sus impactos negativos. Consideraron que México requiere una política pública más sólida para atender el problema desde la prevención, la responsabilidad social y la protección de la población más vulnerable.