La crisis de seguridad en Ecuador alcanzó este domingo un nuevo y estremecedor episodio luego de que la policía encontrara cinco cabezas humanas colgadas y exhibidas públicamente en una playa turística, acompañadas de un mensaje de advertencia atribuido a grupos criminales. El hallazgo se produjo en Puerto López, una localidad costera del suroeste del país conocida por el avistamiento de ballenas y la actividad pesquera, hoy golpeada por la expansión de la violencia armada y el crimen organizado.
De acuerdo con un informe policial, investigadores acudieron desde temprana hora a un paseo marítimo frente a la playa, cerca de un hotel, donde realizaron la verificación de cinco cabezas suspendidas con cuerdas. El documento fue confirmado por fuentes oficiales y difundido por la agencia AFP.
Mensaje y control territorial
Junto a los restos se localizó un panfleto escrito a mano sobre una tabla de madera, cuyo contenido refuerza la hipótesis de un mensaje intimidatorio dirigido a pobladores y grupos rivales. El texto señalaba: “El pueblo es de nosotros. Sigan saliendo a robar a los pescadores y a seguir pidiendo carnet de vacuna, que ya los tenemos identificados”.
En Ecuador, el término “vacunas” se utiliza para describir las extorsiones que organizaciones criminales cobran a comerciantes, pescadores y habitantes de zonas populares, bajo la amenaza de represalias violentas. Analistas de seguridad advierten que este tipo de exhibiciones buscan marcar control territorial, infundir miedo y disciplinar a la población.
El impacto del hallazgo es particularmente grave por tratarse de Puerto López, un sitio turístico emblemático de la provincia de Manabí. Apenas el último fin de semana de diciembre, al menos nueve personas —incluida una bebé— murieron en ataques armados en esta misma zona, hechos que las autoridades atribuyen a disputas entre bandas locales vinculadas al narcotráfico y a la extorsión.
Imágenes que circularon en redes sociales —y que forman parte de la investigación— muestran las cabezas atadas a postes de madera frente al mar, una escena que ha generado alarma nacional e internacional por el nivel de violencia y la exposición pública del crimen.