Dos largos días de bloqueo en la costa fueron suficientes para quitarle el encanto a la costa y a la ruta del café en estas vacaciones
También lo fueron para provocar grandes pérdidas económicas a transportistas, comerciantes y agentes de ventas así como echarle a perder las vacaciones a quienes regresaban a su terruño y que no les quedó de otra más que quedarse 12 horas varados por el simple antojo y terquedad de los cafeticultores que cerraron la carretera, según ellos ante la falta de pago por parte del gobierno a programas de renovación de plantaciones de café