Vaya que hay quienes insisten a toda costa, no solo patear el pesebre sino hasta quebrarlo, sin importarles un comino, poner en jaque la economía de miles de familias de la región de Venustiano Carranza.
Nos referimos al conflicto que se vive en el ingenio azucarero de Pujiltic, que ya fue tomado como rehén de varios grupos, principalmente de militantes de la OCEZ-Venustiano Carranza, cuyos líderes traen la consigna de reventar esa compañía que genera miles de empleos directos e indirectos.
El pleito de esta organización es que están emberrinchados con el gobierno al que acusan de mantenerse en una posición de cerrazón al diálogo y la negociación por el desplazamiento del que fueron objeto el mes pasado.
El gobierno por su parte, jura y perjura que las puertas están abiertas, incluso, que se trabaja en varios frentes para avanzar en ese cuello de botella con la construcción de varias mesas de dialogo.
Pero lo grave de todo esto, es que la OCEZ-Venustiano Carranza ya conoce todos los caminos que conducen a salirse con la suya y están cumpliendo con la amenaza de detener los trabajos de producción del ingenio azucarero y la toma de sus bodegas.
Pero ya la compañía Zucarmex dueña del ingenio Pujiltic, anuncio que podría desaparecer, ya que los dueños piensan trasladarlo al vecino estado de Veracruz, “sino se garantiza la seguridad de su fábrica y de sus trabajadores.
Pero esa no es suficiente razón para los más de tres mil productores de caña de azúcar conglomerados en las cuatro organizaciones que comprenden los municipios de Venustiano Carranza, Socoltenango y Las Rosas que son los que dan la materia prima.
Así que la moneda está en el aire con personajes que todos estos días siguen pateando el pesebre, muy seguramente hasta quebrarlo… unos le apuestan al diálogo pacífico y otros demandan el uso inmediato de la fuerza pública…