Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson, una fecha que busca generar conciencia sobre una enfermedad que avanza de forma silenciosa y que muchas veces se detecta tarde. Aunque el temblor es el síntoma más conocido, no siempre es el primero en aparecer ni el único que debe alertar.
En los últimos años, especialistas han puesto énfasis en un dato preocupante: cada vez hay más personas diagnosticadas. Este incremento no solo refleja una población que envejece, también evidencia la necesidad de reconocer señales tempranas y entender mejor un padecimiento que afecta tanto al cuerpo como a la mente.
¿Por qué el Parkinson preocupa cada vez más en México?
El Parkinson es una enfermedad del sistema nervioso que ha mostrado un crecimiento sostenido a nivel global. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, su prevalencia se ha duplicado en los últimos 25 años y actualmente afecta a más de 8.5 millones de personas en el mundo.
Este aumento responde, en gran medida, al envejecimiento de la población. A medida que la esperanza de vida crece, también lo hace el número de personas en riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, no es el único factor.
La OMS también señala que la exposición a sustancias químicas, como pesticidas o contaminantes ambientales, puede influir en el desarrollo del Parkinson. Estos elementos, combinados con predisposición genética, forman parte del panorama que explica por qué los casos continúan en ascenso.
Además del impacto en la salud individual, esta enfermedad representa un reto para los sistemas de salud, debido a su evolución progresiva y la necesidad de tratamientos a largo plazo.