La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) informó que alrededor del 70% de los casos de extorsión en México ya se realizan mediante aplicaciones digitales y plataformas de mensajería, situación que ha provocado un incremento en delitos relacionados con fraudes, amenazas y cobros ilegales. Ante este panorama, autoridades federales presentaron un nuevo protocolo de actuación para detectar y frenar operaciones financieras vinculadas con este tipo de delitos.
El titular de la UIF, Pablo Gómez, explicó que el mecanismo busca fortalecer la coordinación entre instituciones financieras, empresas tecnológicas y autoridades de seguridad para rastrear movimientos sospechosos y bloquear cuentas utilizadas por grupos criminales. El protocolo también contempla medidas de prevención y campañas de orientación ciudadana para evitar que más personas sean víctimas de extorsión telefónica o digital.
De acuerdo con datos oficiales, las organizaciones delictivas han migrado hacia esquemas digitales debido a la facilidad para operar mediante aplicaciones móviles y transferencias electrónicas. Las autoridades señalaron que el nuevo sistema permitirá reaccionar con mayor rapidez ante denuncias y reforzar la vigilancia sobre operaciones financieras inusuales, especialmente aquellas relacionadas con depósitos inmediatos y cuentas de reciente creación.