Ante la revisión del T-MEC este año, es necesario que Estados Unidos amplíe su cuota de importación de azúcar mexicana o se aplique un arancel a los volúmenes de alta fructosa de ese país que excedan lo que actualmente se compra, planteó Carlos Blackaller Ayala, presidente de la Unión Nacional de Cañeros de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales.
Señaló que la exportación de azúcar de México hacia Estados Unidos, cayó 76 por ciento en cinco años, ya que, previo a la entrada en vigor del T-MEC en julio de 2020, se podía exportar 800 mil toneladas excedentes, pero este año se colocarán 188 mil toneladas.
En tanto, el envío de alta fructuosa desde Estados Unidos aumentó exponencialmente, al crecer de “cero” en los años 90 a 1.2 millones de toneladas que se estima ingresen a nuestro país este 2026, indicó.
En entrevista, planteó que en la revisión del acuerdo comercial se restablezca una “relación espejo”, que consistiría en aplicar medidas arancelarias o se autorice un mayor cupo de azúcar mexicana, cuando las importaciones de alta fructuosa superen las 900 mil toneladas, que es el volumen promedio de los 10 años recientes.
Blackaller explicó que esta problemática ocurre porque mientras la importación de fructuosa sigue regulada por el TLCAN, al producto mexicano se le impusieron Acuerdos de Suspensión, los cuales comenzaron en diciembre de 2014 y restringen en volumen la cuota que se puede exportar.
Dicho pacto evita la imposición de cuotas compensatorias al azúcar de México que se determinaron en las investigaciones antidumping y sobre subsidios en contra de las importaciones de producto.