la tradición de la flor de espadaña es una práctica profundamente arraigada en la cultura y cosmovisión zoque, particularmente en Suchiapa y Tuxtla Gutiérrez. Los “hojeros” cortan esta planta sagrada en el cerro de Nambiyuguá para ofrendar en altares, una costumbre ancestral ligada a la Santa Cruz.
La planta se utiliza para adornar altares en festividades religiosas de los pueblos, se le conoce coloquialmente como “ramillete” y es una muestra de la cosmovisión zoque.
Los hojeros de Suchiapa y Tuxtla Gutiérrez realizan una caminata tradicional de dos días, en Terán, la tradición se remonta a 1954, cuando comenzaron a traer esta ofrenda desde el “Cerro Grande.
Para Notinucleo Juan Jesús Cruz Toledo