Autoridades aseguraron el sanatorio Santa Sofía luego de la muerte de Jaquelin, una joven madre de 25 años cuyo fallecimiento ha desatado indignación y exigencias de justicia por parte de sus familiares, quienes señalan una presunta negligencia médica.
Entre lágrimas, familiares relataron que Jaquelin ingresó en buen estado para dar a luz. El parto, aseguran, se realizó sin complicaciones; sin embargo, su condición empeoró horas después debido a una hemorragia severa que, según el personal, fue considerada “normal”.
La familia denuncia que, pese a pedir ayuda de manera insistente, no recibieron atención oportuna, acusando abandono por parte del personal médico tras la cirugía. Señalan que la paciente fue intubada sin autorización y sin explicar claramente el procedimiento a los familiares.
También cuestionan la falta de experiencia del equipo que la atendió y aseguran que, a diferencia de otros hospitales, la cantidad de sangrado que presentó no fue tratada con la urgencia necesaria.
De acuerdo con el testimonio, la situación se agravó al punto de considerar la extracción de la matriz para controlar la hemorragia, lo que lejos de mejorar su estado provocó mayor sufrimiento hasta su fallecimiento.
Tras lo ocurrido, el caso ya fue presentado ante la Fiscalía, mientras que los familiares exigen una investigación a fondo y castigo para los responsables, incluyendo a quienes habrían recomendado el traslado al sanatorio.
Hoy, la tragedia deja dos hijos, uno de ellos recién nacido, y a una familia sumida en el dolor.
El caso abre nuevamente el debate sobre la atención médica y la responsabilidad en situaciones críticas, donde según la familia una omisión puede costar la vida.
para Notinucleo Víctor Pérez