Israel y Líbano acordaron extender por 45 días el alto el fuego que mantenían desde abril, en un intento por reducir las tensiones y avanzar en las negociaciones de paz impulsadas por Estados Unidos. El anuncio se realizó tras dos jornadas de diálogo celebradas en Washington, donde representantes de ambos países sostuvieron reuniones mediadas por funcionarios estadunidenses.
El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Thomas Pigott, informó que la prórroga busca generar condiciones para lograr mayores avances diplomáticos entre ambas naciones. Aunque la tregua debía concluir este fin de semana, ambas partes aceptaron mantener el cese de hostilidades mientras continúan las conversaciones programadas para las próximas semanas.
Pese al acuerdo, la situación en la frontera sigue siendo frágil debido a los constantes enfrentamientos entre el ejército israelí y el grupo Hezbollah. Organismos internacionales y autoridades libanesas han denunciado ataques y violaciones al alto el fuego incluso después de su entrada en vigor. No obstante, Washington expresó confianza en que las negociaciones puedan conducir a una paz más duradera y a un mayor respeto de la soberanía territorial entre Israel y Líbano.