Habitantes del ejido Emiliano Zapata, ubicado a un costado del cerro Mactumatzá se unen a una sola voz, se encuentran preocupados por la constante contaminación auditiva y al medio ambiente que están generando empresas trituradoras que se día y noche se mantienen trabajando y provocando situaciones de riesgo a la salud, de niñas, niños y adultos mayores en la zona.
El habitante de ejido, Alejandro Alcazar, dio a conocer que entre sus denuncias se encuentra, la destrucción de la reserva natural, deforestación y alteración del paisaje debido a la extracción de material pétreo, emisión constante de polvos finos que provocan enfermedades respiratorias en niños y adultos de las colonias aledañas, uso de dinamita hasta 5 veces por semana que causa vibraciones similares a sismos, fracturando paredes y miedo constante entre los vecinos.
La situación ha escalado debido a la presunta omisión de las autoridades locales y federales como la PROFEPA, manteniendo a las comunidades en la exigencia activa de clausuras definitivas
Para Notinucleo Juan Jesús Cruz Toledo.