La diabetes gestacional y la diabetes preexistente sin un control adecuado durante el embarazo representan una de las principales amenazas para la salud materno-infantil en México. De acuerdo con especialistas en endocrinología, cada año se registran más de 22 mil muertes fetales en el país, muchas de ellas asociadas a complicaciones derivadas de niveles elevados de glucosa en sangre que afectan el desarrollo del embarazo y el funcionamiento de la placenta.
El especialista Rafael Violante explicó que el exceso de azúcar en la sangre puede provocar envejecimiento prematuro de la placenta, reduciendo el suministro de oxígeno y nutrientes al feto. Además, la diabetes gestacional incrementa el riesgo de complicaciones como hipertensión, preeclampsia, parto prematuro, cesáreas y mortalidad perinatal, por lo que el diagnóstico oportuno y el seguimiento médico son fundamentales para reducir estos riesgos.
Expertos señalaron que factores como el sobrepeso, la obesidad, antecedentes familiares de diabetes y embarazos previos con esta condición aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad. Por ello, hicieron un llamado a fortalecer las acciones de prevención, detección temprana y control médico durante la gestación, con el fin de proteger la salud de las madres y evitar complicaciones que puedan poner en riesgo la vida de los bebés.