Este 07 de julio, una persona usuaria de silla de ruedas resultó atropellada sobre la Avenida Central de la capital chiapaneca, situación que denota que siguen habiendo carencias sumamente significativas en cuanto a infraestructura que facilite el desplazamiento, la permanencia, el aprovechamiento e incluso el retiro de personas con discapacidad de los espacios públicos, señaló Rosemberg Román, titular de la división para el fortalecimiento de la cultura de inclusión del IMSS.
“Cuando hablan de accesibilidad, a veces sobreentienden o entienden mal, desafortunadamente de que solo el primer cuadro en una ciudad debe estar accesible. Pero, por ejemplo, aunque en Tuxtla está en varias calles del centro, no todas y es importante decirlo, no todas tienen ciertos aspectos como rampas, muchas veces mal construidas, muchísimas veces no cumple la norma de inclinación y es importante decirlo no siempre basta con tener una rampa, hay que tener la inclinación adecuada porque las personas que utilizan las personas de la tercera edad con movilidad reducida, necesitan que tenga cierta inclinación para poder hacer uso de esto”.
Esto deriva en tener que buscar calles alternas por donde pasan autos, tal como ocurrió este martes, a pesar de que existen leyes que regulan la accesibilidad e inclusión, hace falta aplicarlas y sancionar.
“Tenemos ejemplos claros como el parque de la marimba, donde ya había habido un acuerdo de establecer una delimitación para los restaurantes y negocios que ponían sus mesas en los andadores, pues ya hay negocios y ya hay restaurantes que exceden esta delimitación y que ya impiden a una persona con movilidad reducida y sillas de ruedas tener que bajarse del andador o tener que desviarse a la calle para poder continuar su trayecto. Como no hay nadie que lo sancione, ahí sí. Esto es lo que tenemos que cambiar también en la parte cultural y en la parte administrativa de las ciudades y los gobiernos”
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines