México fortalecerá su capacidad de vigilancia sísmica con la construcción de 58 nuevas estaciones de monitoreo, como parte de un proyecto para ampliar la cobertura del país y mejorar el conocimiento sobre la actividad telúrica. La expansión busca contar con más información en tiempo real sobre los movimientos de la tierra y contribuir a una mejor prevención ante posibles emergencias.
El crecimiento de la red permitirá reforzar la detección de sismos en regiones donde actualmente existe menor infraestructura especializada. De acuerdo con especialistas, contar con más estaciones ayuda a obtener registros más precisos, analizar el comportamiento de las placas tectónicas y mejorar los estudios sobre el riesgo sísmico en territorio nacional.
El proyecto estará a cargo del Servicio Sismológico Nacional (SSN), institución vinculada a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que mantiene la vigilancia permanente de los fenómenos sísmicos en el país. La ampliación de la infraestructura forma parte de los esfuerzos para fortalecer la investigación científica y la capacidad de respuesta ante estos eventos naturales.
México es una de las naciones con mayor actividad sísmica debido a su ubicación geográfica y a la interacción de varias placas tectónicas. Por ello, autoridades y especialistas consideran fundamental ampliar los sistemas de monitoreo, mejorar los mecanismos de alerta y fomentar una cultura de prevención entre la población.