A 30 kilómetros de Tapachula, está Playa San Benito. Para los de fuera es Puerto Madero o Puerto Chiapas. Pero, para los tapachultecos, siempre será San Benito. La playa de las mojarras fritas, del domingo familiar y de los atardeceres anaranjados.
San Benito nació con Tapachula misma, comenzó en 1908, con la llegada del Ferrocarril, pues el tren conectaba la cabecera municipal con el mar para exportar el café, el plátano y el algodón.
Para los años 70 se convirtió oficialmente en Puerto Madero, uno de los 16 puertos de altura de México. Hoy es Puerto Chiapas, según narra el cronista de la ciudad Leopoldo Constantino.
Es una playa 100% familiar, es de mar abierto y a veces con oleaje fuerte, es perfecta para caminar kilómetros, tomar el sol y ver uno de los atardeceres más hermosos de la costa chiapaneca.
Pero hoy esa playa está en peligro de extinción, de acuerdo con estudios del Colegio de la Frontera Sur y autoridades, la destrucción de San Benito inició en 1973, con las escolleras, que protegen al puerto, que cortaron el transporte natural de arena que venía del Río Coatán y que alimentaba la playa. Más de 200 metros de playa se han perdidos en 50 años.
San Benito es la memoria viva de Tapachula. Es la playa que nos vio crecer. Y hoy, resiste para no ser borrada del mapa.
Notinúcleo / Pamela Hernández