La Organización de los Estados Americanos (OEA) pidió a sus países miembros considerar medidas colectivas para aumentar la presión sobre el gobierno de Nicaragua, encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo. La propuesta fue planteada por el secretario general de la organización, Albert Ramdin, quien consideró que la situación política del país centroamericano es inaceptable y requiere una respuesta regional. La OEA prepara una reunión extraordinaria de cancilleres para analizar posibles acciones.
La iniciativa ocurre después de que la Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el gobierno sandinista, prohibiera la participación de personas consideradas “traidoras a la patria” en las elecciones. Esta medida podría limitar todavía más la participación de la oposición y favorecer un sistema político con menor competencia electoral. La situación ha generado preocupación entre distintos gobiernos de la región y organismos internacionales.
Ramdin explicó que las posibles medidas buscarían ejercer presión sobre las autoridades nicaragüenses con el objetivo de abrir un proceso de diálogo. Sin embargo, señaló que todavía no está definido qué acciones se tomarían ni qué países podrían encabezarlas. La OEA tampoco puede imponer sanciones directamente, por lo que cualquier medida tendría que ser aplicada de manera individual por los países que decidan participar. Nicaragua abandonó formalmente la organización en noviembre de 2023.
La situación también se desarrolla en medio de una creciente presión de Estados Unidos, que durante este año ha impuesto diversas sanciones económicas contra funcionarios, entidades y personas relacionadas con el gobierno nicaragüense. Ortega, por su parte, ha rechazado las amenazas y defendido la soberanía de Nicaragua. La próxima reunión de cancilleres podría convertirse en un momento importante para definir la respuesta de los países americanos frente a la crisis política y democrática que atraviesa el país.