Con la llegada de sargazo a las costas de Quintana Roo, a lo largo de los años los investigadores han documentado mortalidad de pastos marinos, mortalidad masiva de fauna, afectaciones al manglar, erosión y contaminación de playas por la macroalga y el uso de maquinaria, así como la afectación a tortugas marinas; pero algo que recién preocupa, es el efecto a la salud de las personas.
Rosa Elisa Rodríguez Martínez, investigadora de la UNAM en Puerto Morelos, sostiene que un tema que casi no se ha estudiado del sargazo, es su efecto en la salud de las personas.
“Es el tema que nos preocupa, sobre todo la emisión de los gases y de otros contaminantes que trae el sargazo, como arsénico, metales pesados, hidrocarburos, pesticidas, en fin, una gran cantidad de cosas, virus y bacterias y realmente si es un tema delicado, y no se dice mucho porque tampoco se quiere ahuyentar el turismo”, precisó.
De acuerdo con la especialista, de retirarse el sargazo antes de que empiece a descomponerse, todos los componentes que tiene y que, de alguna manera limpia del mar, ayudarían, pero cuando se amontona y se descompone, todos esos nutrientes se concentran en las costas, ingresando a las cadenas alimenticias y con el riesgo de provocar enfermedades.
Por eso urgió la participación del sector salud y ambiental, aunque con la reserva de los costos altos que esto representa.
Tampoco se cuenta con los recursos suficientes, yo diría que el gobierno está haciendo hasta donde alcanza y mucho del trabajo también lo hacen los hoteleros”, sostuvo.