En las calles de Tuxtla Gutiérrez, no sólo las paredes cuentan historias. También lo hacen las manos de artistas que, a través de técnicas antiguas, logran plasmar imágenes que hablan de nuestra tierra, nuestra cultura y nuestra gente.
Hoy, conocemos el arte del linóleo, una técnica de grabado que resurge entre jóvenes creadores urbanos.
CAROLINA ARÉVALO MARROQUÍN / ARTISTA URBANA
“Utilizamos la técnica del grabado, donde el material se llama linóleo y lo que se hace con unas gubias se va escarbando para que así todo lo que está escarbado quiere decir que no va a tener tinta. Entonces, cada uno se va haciendo de manera manual.”
Cada pieza es única. Desde los grabados tradicionales hasta los más contemporáneos, Carolina ha encontrado en el linóleo una forma de expresión personalizada, modular y con identidad chiapaneca.
“Algo que a mí me gusta trabajar es que lo hago de manera modular, para que así las personas puedan tener diferentes piezas: con el río Sabinal, con Chiapas… independientemente de que ya están hechas de manera manual, se hacen únicas. Como los tatuajes, cada persona tiene tatuajes distintos.”
El río Sabinal, los árboles de amate, los tucanes y las figuras prehispánicas son algunas de las imágenes icónicas que Carolina lleva al papel con tinta y linóleo. Un arte que recupera símbolos y los acerca a nuevas generaciones.
“Parte de lo que he elaborado de los grabados está inspirado en la flora y fauna de Chiapas. Hay algunos que también tienen inspiración del museo, como las afaracas. Cuando vayan al interior del museo pueden ver las afaracas, que es algo emblemático.”
En cada trazo, una historia. En cada imagen, un fragmento de Chiapas. El linóleo se convierte así en un puente entre el pasado y el presente, entre la tradición y el arte urbano que decora las calles y las galerías independientes.
Para quienes buscan conocer más de este arte, Carolina expone sus obras en espacios culturales como los sábados de museo. Una invitación para que las manos chiapanecas sigan esculpiendo identidad en cada rincón.
Para Notinucleo Daniela Grajales.