Llegar al laboratorio sin conocer las indicaciones puede alterar algunos resultados e incluso provocar que un estudio tenga que repetirse. Entre las creencias más comunes está pensar que todos los análisis requieren ayuno, cuando esto depende del estudio solicitado.
Otro error es acudir directamente al laboratorio porque alguien recomendó realizarse determinados estudios, sin una valoración médica previa.
Pero el ayuno no es el único factor que puede influir. El ejercicio intenso, dormir pocas horas, la deshidratación y el consumo de alcohol pueden interferir en determinados estudios.
También se recomienda evitar bebidas alcohólicas antes de realizarse los estudios.
Y es que ignorar las indicaciones puede tener consecuencias: un resultado alterado podría llevar a tomar decisiones médicas que no correspondan con el estado real del paciente.
Por ello, antes de acudir a realizarse un análisis, la recomendación es no asumir que todos los estudios requieren las mismas condiciones y consultar previamente al médico o al personal profesional del laboratorio sobre las indicaciones específicas.
Notinúcleo / Víctor Pérez