En Chiapas, las desapariciones también alcanzan a adolescentes. Cuatro de ellos desaparecieron hace dos años en Arriaga y, desde entonces, sus madres continúan buscándolos sin saber qué ocurrió con sus hijos.
Ángel Fabricio Santiago Torales, Martín Gustavo Ramos Cruz, Emanuel Alemán Camacho y Yuritzi Pérez Feliciano eran adolescentes que se conocían y estudiaban en Arriaga. Desaparecieron entre las 15:00 horas del 19 de agosto y las tres de la madrugada del 20 de agosto de 2024, luego de que hombres armados irrumpieran en sus viviendas y se los llevaran por la fuerza.
Dos años después, sus familias siguen sin conocer su paradero.
El caso de los cuatro adolescentes ocurre mientras las desapariciones de menores continúan registrándose en Chiapas.
Entre enero y junio de 2026, 221 niñas, niños y adolescentes de entre cero y 17 años desaparecieron o fueron reportados como no localizados en Chiapas. Del total, 69.2 por ciento son niñas y adolescentes mujeres y 30.8 por ciento, niños y adolescentes hombres, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
Candy Torales busca a su hijo Ángel Fabricio desde aquella madrugada. Tenía apenas 15 años cuando desapareció.
Al cumplirse dos años de la desaparición, la incertidumbre ha consumido poco a poco a la familia.
Para las madres, la búsqueda no está relacionada con venganza ni con encontrar culpables. Lo que piden es saber qué ocurrió con sus hijos y encontrarlos. Eso es lo que las mantiene buscando después de dos años.
Según Melel Xojobal, durante el periodo en que desaparecieron los cuatro estudiantes, 45 de cada 100 personas desaparecidas en Chiapas eran menores de edad y 75 de cada 100 eran mujeres. Además, tres de cada 10 niñas, niños y adolescentes reportados como desaparecidos no habían sido localizados.
Para las madres de Ángel Fabricio, Martín Gustavo, Emanuel y Yuritzi, la búsqueda continúa, con la esperanza de volver a encontrarlos y tenerlos de nuevo en casa.
Notinúcleo / Issa Maldonado