La Parroquia San Juan Diego se convirtió en la sede del tercer Buzón de Paz instalado en Tuxtla Gutiérrez por la Colectiva de Madres Buscadoras . El objetivo es recibir información anónima que ayude a localizar a personas desaparecidas. La iniciativa busca vencer una de las principales barreras en las investigaciones: el miedo a denunciar. Al estar ubicado en una iglesia, el buzón ofrece un espacio de confianza para que la ciudadanía pueda aportar datos sin revelar su identidad.
Con el respaldo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, las familias esperan que este mecanismo permita obtener información que fortalezca las labores de búsqueda. Las madres buscadoras señalaron que, a través de mensajes privados en redes sociales, han recibido coordenadas de posibles fosas clandestinas e información sobre restos humanos sin identificar en distintos puntos del estado. También destacaron la importancia de que la Iglesia católica acompañe a las familias y contribuya a crear espacios seguros donde la ciudadanía pueda compartir información de manera confidencial.
Hasta ahora se han instalado Buzones de Paz en el CERSS No. 4 Femenil de Tapachula, la iglesia Sagrado Corazón, la Catedral de San Marcos y, ahora, la Parroquia San Juan Diego. Las llaves de cada buzón permanecen únicamente en poder de la colectiva, con el fin de garantizar la confidencialidad de la información.
De acuerdo con registros de las colectivas de búsqueda, más de 3 mil personas permanecen desaparecidas en Chiapas.
Notinúcleo/Issa Maldonado