La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó sobre el incremento de los problemas de salud mental en Venezuela tras el terremoto registrado el 24 de junio. Además de atender a las personas heridas, la organización informó que ha aumentado la demanda de apoyo psicológico tanto para los damnificados como para el personal sanitario que participa en las labores de emergencia.
Carlos Arias, responsable de las actividades de MSF para Latinoamérica y el Caribe, explicó que el país atraviesa una etapa de transición, en la que la población comienza a dimensionar la magnitud de la tragedia. Señaló que miles de personas perdieron sus viviendas, fueron desplazadas y requieren atención médica, asistencia humanitaria y apoyo emocional para enfrentar las consecuencias del desastre.
Entre los principales padecimientos detectados se encuentran casos de personas en estado de shock por la pérdida de familiares y bienes materiales, además de procesos de duelo, ansiedad, depresión y riesgo de estrés postraumático. MSF destacó que brindar atención psicológica oportuna es fundamental para reducir las secuelas emocionales que pueden prolongarse durante meses o incluso años.
La organización también advirtió que la recuperación del sistema de salud será un desafío debido a los daños sufridos por hospitales y centros médicos, cuya reconstrucción requerirá tiempo y recursos. Paralelamente, insistió en la necesidad de prevenir brotes de enfermedades y mantener una respuesta integral que atienda tanto las necesidades físicas como las de salud mental de la población afectada.