Ucrania lanzó este lunes un ataque con drones contra la ciudad de Nizhnekamsk, en la región rusa de Tartaristán, donde se encuentra uno de los principales centros de refinación de petróleo del país. De acuerdo con autoridades rusas, el ataque dejó 13 personas muertas y 75 heridas, convirtiéndose en uno de los episodios más mortíferos registrados en Rusia durante los más de cuatro años de guerra.
El Estado Mayor General de Ucrania confirmó que sus fuerzas atacaron la refinería de petróleo Taneco, perteneciente al complejo energético de Nizhnekamsk. La ciudad se encuentra a unos mil 200 kilómetros de la frontera con Ucrania y cuenta con dos refinerías y una planta petroquímica. Kiev ha intensificado en los últimos meses sus ataques de largo alcance contra instalaciones petroleras rusas, con el objetivo de reducir la capacidad energética y militar de Moscú.
Las autoridades de Tartaristán informaron que uno de los drones impactó un albergue, donde murieron nueve personas, entre ellas ciudadanos de países de Asia Central. Siete de las víctimas eran ciudadanos de Uzbekistán y también se reportó la muerte de un menor. Además de los fallecidos, 75 personas resultaron heridas y las autoridades regionales declararon una jornada de luto por las víctimas.
El ataque ocurre en medio de una nueva escalada de acciones con drones entre Rusia y Ucrania. Mientras Kiev sostiene que sus operaciones buscan afectar la infraestructura energética rusa y presionar al gobierno de Vladímir Putin para negociar, Moscú continúa denunciando los ataques contra su territorio. La información sobre las circunstancias y los objetivos del ataque no pudo ser verificada de manera independiente, pero el hecho demuestra que la guerra continúa extendiéndose hacia zonas cada vez más alejadas del frente de combate.