Líderes mundiales y jefes de Estado mostraron su preocupación y condena por los ataques de Israel a la comunidad de Rafá, en la Franja de Gaza, por los cuales murieron 45 personas.
Ayer, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, reprobó el bombardeo que “mató a numerosos civiles inocentes que sólo buscaban refugio de este mortífero conflicto (…) Ya no hay lugar seguro en Gaza. Este horror debe parar”, expresó Guterres en una publicación en las redes sociales.
Por su parte, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, lamentó el “horror” del ataque. “Las imágenes del campo son espeluznantes y no indican ningún cambio aparente en los métodos y medios de guerra utilizados por Israel, que ya han provocado tantas muertes de civiles”, dijo en un comunicado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo estar “indignado” por los ataques. “Estas operaciones deben parar. No hay zonas seguras en Rafá para los civiles palestinos”, señaló en X.