El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, presentó un plan que contempla el desplazamiento de la población palestina de la Franja de Gaza hacia otros países. La propuesta establece como objetivo inicial la salida de 250 mil palestinos durante el primer año y posteriormente el desplazamiento del resto de los habitantes, aproximadamente dos millones de personas, en un periodo de seis años.
Ben Gvir, dirigente del partido de extrema derecha Poder Judío y aliado del primer ministro Benjamin Netanyahu, afirmó que el proyecto busca fomentar la emigración de los habitantes de Gaza. Aunque sostiene que no se pretende obligarlos a abandonar sus tierras, no especificó qué países estarían dispuestos a recibir a la población palestina.
La propuesta ha generado fuertes críticas debido a las implicaciones humanitarias y legales que tendría el desplazamiento de civiles. De acuerdo con el derecho internacional humanitario, el desplazamiento forzado de población civil en un territorio ocupado puede constituir un crimen de guerra. Además, para los palestinos, la idea de ser expulsados de Gaza recuerda la Nakba de 1948, cuando cientos de miles de palestinos fueron desplazados durante la creación del Estado de Israel.
El plan también aparece en un contexto político interno, ya que Israel celebrará elecciones generales el 27 de octubre y Ben Gvir busca fortalecer su posición electoral. Mientras tanto, el ministro de Defensa, Israel Katz, reconoció que existen planes para desplazar a palestinos de Gaza, aunque señaló que Israel espera que Estados Unidos determine hacia dónde podrían ser enviados.