En Colombia, María Consuelo Córdoba, de 58 años, fue víctima de un ataque con ácido perpetrado por su expareja hace 26 años. El agresor la atacó en el rostro tras discutir sobre su decisión de quedarse en la capital en busca de mejores oportunidades y luego huyó. Desde entonces, Córdoba ha enfrentado un camino tortuoso con más de 80 cirugías reconstructivas, el abandono de su única hija y una situación económica precaria que la obliga a pedir limosna para sobrevivir.
Autoridades sanitarias de Colombia, aclararon que María Consuelo Córdoba cuenta con la autorización de eutanasia desde hace cuatro años, y que solo ella puede decidir cuándo hacerla efectiva.
También confirmaron que desde hace 26 años se le brinda apoyo médico integral y que continuará acompañándola en sus tratamientos y necesidades de salud.
En Colombia, la eutanasia es reconocida como un derecho fundamental, completamente legal y gratuito, tras las sentencias de la Corte Constitucional y a las normativas del Ministerio de Salud. Aunque el Congreso no ha aprobado una ley formal debido a bloqueos políticos, el marco jurídico es robusto y vinculante.
De esta forma, el sistema de salud debe garantizar apoyos y ajustes razonables para respetar la voluntad real de la persona.