El papa León XIV hizo un llamado a los gobiernos europeos para adoptar políticas migratorias centradas en la protección, la acogida y la integración de las personas que buscan un futuro mejor. Durante una visita a la isla italiana de Lampedusa, uno de los principales puntos de llegada de migrantes por el Mediterráneo, el pontífice pidió una estrategia de largo plazo que combine solidaridad, cooperación internacional y respeto a la dignidad humana.
En su mensaje, el Papa afirmó que las miles de muertes registradas en el Mediterráneo no pueden verse como una tragedia inevitable, sino como consecuencia de decisiones políticas y de la falta de respuestas eficaces. Señaló que Europa debe enfrentar el fenómeno migratorio con un enfoque integral que atienda tanto las causas de los desplazamientos como la protección de quienes emprenden estos peligrosos viajes.
León XIV también rindió homenaje a las personas fallecidas al intentar cruzar el mar y pidió no permanecer indiferentes ante el sufrimiento de quienes huyen de la violencia, la pobreza o la persecución. Subrayó que la integración de los migrantes fortalece a las sociedades y representa un compromiso con los valores de la justicia, la solidaridad y los derechos humanos.
El pontífice exhortó a las autoridades europeas y a la comunidad internacional a trabajar de manera coordinada para ofrecer soluciones sostenibles al desafío migratorio. Reiteró que proteger la vida y la dignidad de las personas debe ser la prioridad de cualquier política pública, al tiempo que llamó a construir sociedades más inclusivas y abiertas al diálogo.