El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, pidió a los integrantes de una coalición latinoamericana contra los cárteles que abandonen la Corte Penal Internacional (CPI), al considerar que el organismo representa un peligro para la soberanía de los países. La petición fue realizada en Panamá y forma parte de la ofensiva de la administración de Donald Trump contra el tribunal con sede en La Haya.
La Coalición de las Américas contra los Cárteles, impulsada por Trump, reúne a 19 países, entre ellos Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú. Hegseth sostuvo que Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de la CPI y acusó al tribunal de intentar ampliar ilegalmente su autoridad sobre las operaciones militares estadunidenses y de sus aliados.
La postura de Washington ocurre mientras continúa su campaña contra el narcotráfico, que incluye ataques contra supuestas embarcaciones de grupos criminales en el Caribe y el Pacífico. Según el reporte citado por Excélsior, esos operativos han dejado alrededor de 215 muertos en 53 ataques, mientras juristas y organizaciones defensoras de los derechos humanos han cuestionado las acciones y señalado posibles ejecuciones extrajudiciales.
La CPI fue creada en 2002 para investigar y juzgar crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad cuando los Estados no pueden o no quieren hacerlo por sí mismos. La administración Trump ha impuesto sanciones contra jueces y fiscales del tribunal, principalmente por investigaciones relacionadas con Israel. En noviembre de 2024, la Corte emitió órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el entonces ministro de Defensa Yoav Gallant por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos durante la ofensiva en Gaza.