En México se destinan más de 12 mil millones de pesos al año al pago de indemnizaciones relacionadas con coberturas por incendios o explosiones dentro de inmuebles, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Protección Contra Incendio (Conapci) y la Asociación Mexicana de Rociadores Automáticos Contra Incendio (Amraci). Las organizaciones señalaron que en el país se registran más de 95 mil incendios urbanos y no urbanos.
Ante este panorama, especialistas destacaron la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y reducir las consecuencias que estos siniestros provocan tanto en las personas como en la economía y el medio ambiente. Consideraron que una mayor inversión en prevención podría disminuir las pérdidas materiales y los costos que actualmente generan los incendios.
Ambos organismos plantearon la importancia de contar con una regulación nacional homologada, así como con mecanismos adecuados de inspección para garantizar su cumplimiento. También resaltaron la necesidad de profesionalizar a los distintos sectores involucrados en la prevención, atención y protección contra incendios.
Las organizaciones advirtieron que los incendios representan un problema que va más allá de las pérdidas económicas, debido a sus efectos sociales y ambientales. Por ello, insistieron en que las políticas de prevención, la aplicación efectiva de normas de seguridad y el uso de sistemas especializados pueden contribuir a reducir la frecuencia y gravedad de estos eventos en México.