La Comisión de Grupos Vulnerables de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma a la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores para incorporar el concepto de envejecimiento saludable. La propuesta busca fortalecer la protección de este sector mediante un enfoque que priorice la prevención, la autonomía y una atención integral, de acuerdo con los principios promovidos por la Organización Mundial de la Salud.
El dictamen reconoce que las personas adultas mayores tienen necesidades específicas relacionadas con enfermedades crónicas, discapacidad, dependencia y requerimientos de rehabilitación y cuidados de largo plazo. Con la modificación, se establece que tendrán derecho a desarrollar, conservar y fomentar sus capacidades funcionales para realizar sus actividades y desempeñar sus roles sociales, además de promover un envejecimiento saludable.
Sin embargo, durante la revisión final se eliminó la propuesta de incorporar explícitamente la atención médica domiciliaria. La medida había sido planteada para dar respaldo jurídico al programa Salud Casa por Casa, pero el DIF expresó su desacuerdo con esa adición y el texto fue modificado antes de su aprobación en comisión. La iniciativa original consideraba la atención en el hogar como una herramienta para garantizar la continuidad de los cuidados y prevenir complicaciones.
El dictamen fue respaldado por las seis bancadas de la Cámara de Diputados y enviado a la Mesa Directiva para que sea programado para su discusión y eventual aprobación en el pleno cuando se reanuden las sesiones ordinarias, el próximo 1 de septiembre. La reforma cobra relevancia ante el crecimiento de la población adulta mayor en México: de acuerdo con datos, en el país viven más de 17 millones de personas de 60 años o más, alrededor de 13 por ciento de la población nacional.