En México, cuatro de cada 10 jóvenes de entre 15 y 29 años aseguran no encontrarse vinculados con espacios que tradicionalmente les ofrecían apoyo, pertenencia y oportunidades, como la familia, la escuela, el empleo, las relaciones de pareja o las amistades. Así lo revela la encuesta Jóvenes en México 2026, elaborada por el Observatorio de la Juventud en Iberoamérica en colaboración con Fundación SM. El estudio advierte sobre un proceso de “desafiliación” que refleja los obstáculos que enfrenta este sector para integrarse plenamente a la sociedad.
La falta de recursos y la necesidad de buscar empleo aparecen entre las principales razones por las que los jóvenes abandonan sus estudios. Al mismo tiempo, el mercado laboral ofrece condiciones poco favorables, caracterizadas por bajos salarios, escasas prestaciones y una elevada informalidad: seis de cada 10 jóvenes que trabajan lo hacen en este sector. La situación evidencia una brecha entre las expectativas de este grupo y las oportunidades que realmente encuentra para desarrollarse.
El estudio también muestra importantes señales de preocupación en materia de bienestar emocional. 39.2 por ciento de los jóvenes manifestó sentir ansiedad ante sus problemas, mientras 31.3 por ciento dijo sentirse muy solo y triste pese a contar con amigos. Además, 41.1 por ciento considera que no tiene a alguien con quien hablar sobre sus dificultades. En contraste, la familia continúa siendo su principal red de apoyo: 76 por ciento todavía vive con su familia de origen.
Las desigualdades también son evidentes entre hombres y mujeres, particularmente en el acceso al empleo. Entre los jóvenes de 25 a 29 años, 73.7 por ciento de los hombres trabaja, frente a 53.3 por ciento de las mujeres; además, 39.7 por ciento de ellas no estudia ni tiene un empleo remunerado, frente a 11.2 por ciento de los hombres. Los investigadores relacionan esta diferencia con el aumento de las responsabilidades familiares y de cuidados, y advierten que la desvinculación juvenil representa un desafío que requiere respuestas desde la educación, el empleo, la política social y la salud mental.