El turismo en la capital chiapaneca busca dejar de depender únicamente de las temporadas altas y grandes eventos, con una estrategia enfocada en mantener actividades durante todo el año y aprovechar los atractivos culturales y naturales de la región.
Desde el sector turístico se trabaja en tres segmentos principales: turismo de reuniones, aviturismo y herencia cultural zoque, con una agenda que contempla eventos como ‘El Mequé’, las fiestas patrias y las actividades de Día de Muertos.
La apuesta también busca aprovechar nuevos atractivos que pueden ampliar la estancia de los visitantes y generar mayor derrama económica para prestadores de servicios.
Uno de los ejemplos es el mirador, en el Cañón del Sumidero, que ha comenzado a generar una mayor dinámica turística.
El reto ahora, no solamente es incrementar el número de visitantes, sino conseguir que permanezcan más tiempo en los atractivos, consuman productos locales y conozcan las actividades culturales que se ofrecen.
La estrategia contempla así convertir los atractivos de la capital y sus alrededores en experiencias completas, donde el visitante pueda encontrar gastronomía, cultura, naturaleza y actividades que lo motiven a permanecer más tiempo en la zona.
Con ello, Tuxtla busca fortalecer su posicionamiento como destino turístico y generar movimiento económico más allá de las fechas tradicionales, aprovechando cada temporada y los eventos que forman parte de la identidad chiapaneca.
Notinúcleo / Víctor Pérez