La Alianza por la Salud Alimentaria presentó una denuncia ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) contra diversas marcas de jugos, lácteos y postres. Señaló que estos productos se promocionan como opciones adecuadas para las loncheras escolares, aunque su composición no corresponde a una alimentación saludable.
Entre julio y agosto de 2026, El Poder del Consumidor analizó 31 productos, entre ellos jugos, néctares, bebidas endulzadas, leches saborizadas, yogures y gelatinas. Los resultados indicaron que muchos contienen ingredientes poco saludables y cantidades elevadas de azúcar, en algunos casos superiores a las de los refrescos.
Las organizaciones denunciaron posibles incumplimientos de la NOM-051, pues ciertos productos no muestran los sellos frontales de advertencia que deberían informar sobre su contenido. Consideran que algunas empresas reformularon o presentaron sus productos de manera que parecen saludables y pueden venderse en las escuelas, pese a conservar características nutricionales desfavorables.
Por ello, solicitaron a la Cofepris investigar los productos señalados, verificar el cumplimiento de las disposiciones de etiquetado y excluirlos de los planteles escolares cuando corresponda. El caso muestra la necesidad de reforzar la vigilancia sanitaria y proteger a niñas, niños y adolescentes frente a estrategias comerciales que pueden confundir a las familias.