En la primera quincena de marzo la inflación general en México se aceleró a 4.63 por ciento anual como resultado, principalmente, del alza en frutas y verduras, liderados por el incremento del precio del jitomate y del tomate, así como del transporte aéreo y alimentos fuera de casa.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación general en México de la primera mitad de marzo fue la más alta desde la segunda quincena de octubre de 2024 (4.83 por ciento). Asimismo, la variación anual de los precios al consumidor, que sorprendió al consenso del mercado, ligó dos quincenas por arriba del intervalo de variabilidad del objetivo del Banco de México (3 por ciento +/- un punto porcentual).
Y es que analistas anticiparon un incremento de 0.34 por ciento quincenal en el INPC (4.34 por ciento anual). El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento quincenal de 0.62 por ciento.
El componente subyacente, que representa alrededor de 76 por ciento del INPC y excluye los precios más volátiles, registró un incremento quincenal de 0.22 por ciento, inferior a 0.28 por ciento que se esperaba; mientras que su variación anual se ubicó en 4.46 por ciento, marginalmente por debajo del 4.48 por ciento del período quincenal previo.
Impulsados por la persistencia en alimentos, bebidas y tabaco, que alcanzaron 5.91 por ciento anual. Por su parte, los servicios avanzaron 4.49 por ciento anual destacando la persistencia en rubros como educación (5.96 por ciento) y otros servicios (5.22 por ciento).
Por su parte, la inflación no subyacente, que agrupa productos volátiles agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, registró una aceleración de 1.96 por ciento quincenal, mientras que su tasa anual subió a 5.18 por ciento en la primera quincena de marzo de 2.96 por ciento del periodo previo.