Donde tendrán la cabeza 15 presidentes municipales que nada han hecho por solucionar el grave problema que representa la basura y desechos que acaban en el río Grijalva, impactando al cañón del sumidero.
Estos señores están por terminar el próximo año su gestión como alcaldes y tal parece que continuaron igualitos o peor que sus antecesores, cruzados de brazos, frente al escenario que prevalece por culpa de ellos, en el majestuoso parque nacional.
Pero los más recios en cooperar han sido entre otros, Berriozábal y San Fernando, porque aunque tienen mucha cola que les pisen, los de Emiliano Zapata, Chiapilla, Chiapa de Corzo, Acala, Suchiapa, Ocozocoautla y Osumacinta, cuando menos este fin de semana se pusieron las pilas ya de puritita vergüenza y enviaron a cuadrillas de protección civil municipal a coadyuvar a las tareas de limpieza y recolección de basura y otros desechos.
Y en honor a la verdad, el que se lleva las palmas de oro es el de Tuxtla Gutiérrez, que no le ha bajado ni una sola rayita a lo que le toca y, aun así, también su área de protección civil le entro al toro por los cuernos.
Pero qué necesidad, diría Juan Gabriel en su canción, de llevar las cosas a los extremos y dejarle el paquete como siempre a protección civil del estado cuyos elementos se la han rifado de sol a sol, con tal de que el cañón del sumidero luzca atractivo al turismo y sea preservado.
Y es que desde que iniciaron las lluvias los 15 alcaldes que le cuento se hicieron, como siempre, de la vista gorda a sabiendas de que cada año la historia se repite porque a ninguno de ellos les nació la idea de construir la infraestructura requerida para el manejo de la basura y otros desechos sólidos, es más, ni siquiera paso por su mente, así que a protección civil no le quedo de otra más que solucionar como siempre el problema.
Pero ya es hora que la instancia correspondiente ponga en su lugar a estos señores porque no es posible que, por su negligencia, todos tengamos que pagar una factura muy costosa…