¡De plano, por eso estamos como estamos!
Ahora resulta que aparte de que muchos alcaldes siguen en las mismas con su necedad de no entregar cuentas claras al Congreso del Estado acerca del destino de los recursos estatales y federales que se les confía para la realización de obras públicas, ahora, muchos presentan serias irregularidades ante el Servicio de Administración Tributaria por el incumplimiento sobre el Impuesto Sobre la Renta, algo grave por supuesto, porque quiere decir que alguien desvió ese dinero que se supone esta etiquetado para el pago de impuestos.
Pero tal parece que esos escenarios no les preocupa en lo absoluto a los presidentes municipales que se encuentran en esas circunstancias, muy a pesar de que pueden irse directo a la cárcel, pues una cosa es por ejemplo, que le deban a la Comisión Federal de Electricidad unos meses de servicio, que con un acuerdo se la van llevando de a muertito o que deban por ahí algunas cuentas públicas y el Congreso del Estado les otorga ciertas prorrogas para subsanar sus resbalones, pero que deban impuestos, cuyo dinero, insistimos, esta etiquetado para pagarlo, entonces hablamos de algo muy delicado.
Pero mientras continúen existiendo alcaldes conchudos y morosos, nuestros municipios y sus habitantes seguirán pagando los platos rotos con pésimos servicios, ineficiencia en el rubro de seguridad, etcétera, etcétera… pero nosotros nos preguntamos, ¿acaso las autoridades estatales o federales continuarán tolerando este tipo de conductas?, ¿quiénes serán esos alcaldes que andan tan campantes como si nada sucediera?