Se cumplieron tres meses de la amarga pesadilla que ha representado el terremoto en Chiapas, donde hemos visto de todo, desde auténticos damnificados hasta verdaderos pillos.
Unos pidiendo ayuda para salir adelante y los otros viendo la forma en cómo se llenan ilícitamente las bolsas de dinero.
Hay quienes también se han quejado de que no les ha llegado aún ni un peso partido a la mitad para empezar a reconstruir su casa y están los que ya estrenaron sus viviendas.
La reconstrucción camina con la promesa de que a todos les tocara la ayuda proveniente tanto del gobierno federal como de la iniciativa privada, aunque marcharon en Cintalapa mil 200 personas para decir que ellos también están pendientes.
Se sabe que hay casi dos mil solicitudes decepcionadas de manera directa en la Comisión de Reconstrucción, de las cuales 820 han sido turnadas a SEDATU, 297 a PROVICH y 629 a Protección Civil.
Se prevé que en el primer trimestre del próximo año quede lista la reconstrucción y para ello tendrán las autoridades que comprometerse doblemente para cumplir en tiempo y forma pues en este escenario no hay cabida para simuladores ni tampoco para quienes gustan de lanzar promesas falsas.
Estamos hablando de familias enteras que perdieron todo en este terremoto y las instancias correspondientes no pueden ni deben darse el lujo de perder el tiempo, además de que deben entregar cuentas claras del millonario recurso destinado a la reconstrucción, cuidándole las manos a quienes ya se atrevieron a meterlas, desviando el dinero y desapareciendo hasta las casas de campaña…