La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó a nivel “muy alto” la evaluación de riesgo del brote de ébola en la República Democrática del Congo, debido a su rápida propagación y al aumento de casos sospechosos en la región de Ituri. El organismo alertó que la situación es especialmente preocupante por las condiciones de inseguridad, desplazamiento de población y limitaciones en el sistema sanitario local.
De acuerdo con reportes de la OMS, el brote ya suma decenas de casos confirmados y cientos de sospechosos, con decenas de muertes bajo investigación. La cepa involucrada, identificada como Bundibugyo, es una variante poco común del virus del ébola y no cuenta actualmente con vacunas ni tratamientos específicos ampliamente disponibles.
Las autoridades sanitarias internacionales advirtieron que la magnitud real del brote podría ser mayor a la registrada oficialmente, debido a dificultades de acceso a zonas afectadas y subregistro de casos. En respuesta, se han intensificado las medidas de vigilancia epidemiológica, el despliegue de equipos médicos y la coordinación con países vecinos como Uganda para contener la expansión del virus