La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) rectificó la información que vinculaba a la lechuga iceberg procedente de México con un brote de ciclosporiasis, conocida popularmente como “diarrea explosiva”. La agencia informó que el resultado inicial fue un falso positivo, por lo que no existe evidencia que confirme que el producto mexicano haya sido el origen de la contaminación.
La FDA explicó que, tras una nueva revisión de laboratorio, sus especialistas determinaron que la prueba inicial no representaba una detección real del parásito Cyclospora. Debido a la complejidad del análisis, los resultados fueron corregidos y la agencia notificó de inmediato a la empresa involucrada, Taylor Farms, ofreciendo una aclaración sobre el caso.
Días antes, las autoridades sanitarias estadounidenses habían señalado a la lechuga proveniente de México como posible fuente del brote que afectó a consumidores en restaurantes de Taco Bell. Esa información provocó el retiro preventivo de productos y generó preocupación entre productores y exportadores mexicanos mientras continuaban las investigaciones.
Con la rectificación, la FDA precisó que las investigaciones sobre el brote continúan para identificar el verdadero origen de la contaminación. La dependencia aseguró que seguirá trabajando con autoridades estatales y con las empresas involucradas para garantizar la seguridad alimentaria y evitar nuevas afectaciones a los consumidores.