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El Atlético Chiapas reseteó sus esquemas para desactivar a Toros Neza

por Notinúcleo Networks
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Aun con las numerosas bajas deportivas y federativas que tuvo que asumir el Atlético Chiapas en Neza, el equipo dirigido por Benjamín Mora supo desactivar las embestidas del conjunto astado (0-0), pese a la enorme campaña mediática que se suscitó en tierras mexiquenses para llenar el mítico y ya añejo Estadio Neza 86.

Para esta contienda, el estratega oriundo del DF no podía contar con Eduardo Sayún, uno de los emergentes comodines del equipo, por problemas musculares. Tampoco podía contar con el chiapaneco Erick Rivera, cuyo tobillo derecho se resintió en la sesión preparatoria del pasado jueves. Además, sin José Luis Calderón en nómina, la zaga del equipo tuxtleco necesitaba una capa de cemento extra.

Sin embargo, el capítulo de ausencias no se reducía a ese sector. En la medular, Edson Silva cumplía castigo por la roja obtenida en el ya famoso partido de Coatzacoalcos, lo mismo que el delantero Mario Nieblas. En definitiva, un nuevo y complejo rompecabezas que, conjugado con el trabajo anímico de la semana, obligaba al staff técnico a recomponer y revitalizar al equipo de cara a la Liguilla de Copa.

Pero parece que los resultados han sido satisfactorios. Al mismo tiempo que la ecuación táctica ha ido evolucionando constantemente, Mora ha conseguido recuperar al grupo chiapaneco para otorgarle más protagonismo en el juego.

Con la incursión del comiteco Josafat Tello en ataque, el Equipo del Pueblo ha podido olvidar la ausencia del ariete brasileño Maceio, quien se marchó de la disciplina guerrera por asuntos personales y familiares.

Angelo Costanzo e Iván Vázquez han ganado terreno en el mediocampo mientras Diego Ruiz ya se asoma en las convocatorias, a la espera de posibles oportunidades.

RECUPERACIÓN DE OTRAS PIEZAS

Con tales coordenadas sobre la mesa, el equipo retomó el 4-4-1-1 en sustitución del 5-3-2, lo que le ha permitido recuperar a varias piezas del plantel. En este sentido, el lateral José Juan Pineda ha conseguido arañar más minutos en la recta final de la competición, al igual que Andrés Valdez, quien ya ejerce como pareja de Reynaldo Díaz en el centro de la defensa.

Al mismo tiempo, el brasileño Murilo abandona la etiqueta de carrilero para adelantar su posición entre el mediocampo y la vanguardia, liberándose así de cierta carga defensiva y multiplicar esfuerzos en ataque.

Pero, sin duda, una de las gratas revelaciones de las últimas jornadas ha sido Arnhold Rivas. Con un físico más apolíneo y atlético que hace cuatro meses, el exinternacional se ha convertido en uno de los termómetros del equipo. Junto con Ángel Partida, ha consolidado el juego de creación de Guerreros, adelantando su posición como mediapunta aunque con un mayor radio de acción sobre el pasto.

A ello se suma el retorno de Ismael Pineda, que con Angelo consolidan la contención, mientras Edgar Hermosillo les secunda como hombre de refresco en segundas partes.

A todo esto, cabe señalar que el rol de David Andrade desde la banda izquierda no ha experimentado grandes cambios, cosa que tampoco necesitaba, siendo el líder de asistencias del equipo (5 pases de gol) y uno de los cimientos principales del óptimo funcionamiento del equipo (14 partidos jugados, 13 de ellos como titular, con un promedio de 85 minutos por encuentro y un gol como colofón estadístico).

SE CONSOLIDAN LAS ALTERNATIVAS

El resultado no arroja conclusiones grandilocuentes, algo que ni mucho menos se perseguía. El equipo llegaba diezmado por las bajas a Nezahualcoyotl y, lejos de perecer ante casi 3.000 aficionados del equipo astado, ha sabido suministrarse una dosis extra de moral para apuntalar la serie y buscar las semifinales en el Zoque.

“Eso es lo que buscamos, llegar a Tuxtla con plenas garantías para poder alcanzar la clasificación a la siguiente ronda”, afirmó Mora horas antes de acometer el partido de ida.

No en vano, en esa constante evolución, el conjunto chiapaneco arrancó el torneo Clausura con el 4-4-2 para orillar hacia el 5-3-2 y evolucionar ahora al 4-4-1-1. De la defensa originalmente compuesta por Durán, Fernando Martínez, Calderón y Pineda se pasó al protagonismo de Reynaldo en la zaga (dos goles en su hoja de servicios) y José Jesús Ruiz, para después rescatar del banquillo al propio Pineda, así como al más que dinámico Andrade.

Ahora queda ver como se plantea el encuentro de vuelta el próximo sábado 25 de abril (15:30 horas), si se recupera el sistema de cinco o si se mantiene el actual esquema. Sea como sea, lo que sí se puede palpar es que el Atlético Chiapas tiene suficientes alternativas en cada línea para mostrar un equipo sólido y sin fisuras.

 

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