El 30% de los mexicanos sufre algún trastorno mental, aunque sólo 1 de cada cinco recibe un tratamiento adecuado, según la Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM). En promedio, según datos de la Red Voz Pro Salud Mental, un mexicano diagnosticado tarda entre 7 y hasta 30 años en iniciar su tratamiento; en caso de ser internados, el 67% lo hace sin su consentimiento.
El último informe de Enrique Peña Nieto detalla que existen en el país 51 centros integrales de salud mental, así como 32 hospitales psiquiátricos que atienden a cerca de 4 mil mexicanos. No obstante, sólo 26 entidades cuentan con la infraestructura necesaria para atender a pacientes con trastornos mentales.
La doctora Eguiluz considera que no se puede tener bienestar completo si se tiene algún trastorno “una persona ansiosa, que tiene tics, que sólo se puede acostar si ya revisó la puerta 20 veces, no tendrá índices de bienestar altos”.
El psicólogo debe dejar de enfocarse en un individuo y debe empezar a trabajar en un grupo, formar colectivos sanos, que en sus relaciones colaboren para la sanidad de ese núcleo, que hagan algo por lo demás, que se encarguen del perdón, de la piedad, de la ayuda al prójimo, y no desde el punto de vista religioso, sino que las relaciones sociales ayudan mucho a la sanidad”, dice la autora de más de 60 artículos de investigación en universidades nacionales y extranjeras.
“Son descubrimientos de la neurociencia y de la psicología positiva, de mirar las cosas buenas que vemos, con lo que pueden salir adelante”.