“Cada vez más, los animales se convierten en aliados fundamentales en la atención de niñas y niños con autismo. Su compañía, paciencia y ternura logran abrir caminos de comunicación que a veces las palabras no alcanzan. Este es el caso de Yudi, una perrita entrenada como acompañante terapéutica, que ha transformado la vida de una familia y refleja cómo la terapia asistida con animales se abre paso como una alternativa real para mejorar la calidad de vida.”
Son muchos los investigadores que definen que la terapia asistida con animales puede contribuir a generar grandes beneficios en los niños con autismo y es por este motivo que cada vez son más las asociaciones que trabajan con animales de terapia.
KEVIN ROJAS/REPRESENTANTE A.C
“Estamos entrenando para brindar apoyo con terapias a niños con autismo y otros tipos de trastornos en la cual les estamos dando capacitación constante para que le puedan brindar apoyo a todo tipo de personas”.
A grandes rasgos, los síntomas generales que suelen caracterizar a los niños con autismo son indiferencia y evitación del contacto visual con el entorno en el que viven y conductas de aislamiento, excesiva ansiedad ante el cambio de rutinas establecidas, necesidad de escapar de forma imprescindible o huir de entornos conocidos.
“Las personas que tienen el trastorno de autismo y presensibilidad auditiva les va a brindar el apoyo asistencial porque van a poder acercarse a él, abrazarlo. Prácticamente los niños con este tipo de trastornos son muy resistentes y no les gusta ser tocados o abrazados, entonces el apoyo que les va a dar la perrita es ese mismo afecto y ellos van a sentirse acogidos con los niños.
Para Judy, sus entrenamientos son divertidos y es que ella tiene una misión, ayudar a más de 200 niños con el trastorno del espectro autista.
“La entrenadora se basa en esta pelotita o incluso un palito en la cual se les enseña qué técnicas va a hacer alguna actividad y después de que hace la actividad, sentada, Judy sentada, se les puede, Judy la manita, mano, la otra manita, eso, da la vuelta Judy, vuelta, eso”.
A decir de su dueña y entrenadora, Judy llegó a casa para hacer compañía y consuelo del vacío que había dejado otro canino en su familia.
Para Notinúcleo, Daniela Grajales.