La compra de animales víctimas de tráfico conlleva un alto costo que, en los peores casos, es equivalente a 10 veces la fauna perdida por cada ser vivo extraído de la naturaleza, según expertos.
Eso quiere decir que “por cada animal que alguien está comprando como mascota, ya murieron otros 10”, dijo el director operativo del Zoológico Miguel Álvarez del Toro (Zoomat) en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, Carlos Alberto Guichard.
Considerado por las autoridades como una Unidad de manejo para la Conservación de Vida Silvestre (UMA), este pequeño pedazo de jungla en las orillas de la ciudad chiapaneca alberga unos mil 400 animales regionales que prácticamente siguen viviendo en su hábitat natural.
Más de la mitad son víctimas del tráfico y cada año se reciben hasta un centenar más, explicó durante un recorrido el director general, Joe Miceli Hernández.
Son 111 hectáreas y el zoológico abarca más o menos 35 hectáreas”, agregó, señalando que lo que hace a este sitio un lugar único en el país es que se enfocan primordialmente en atender, rehabilitar y, en los mejores casos, reinsertar, fauna nativa de la región.
Aquí no hay elefantes, jirafas o tigres de bengala para entretenimiento de los visitantes. Se trata de un espacio seguro para la preservación de fauna regional que se ha vuelto la primera barrera de contención contra la extracción de animales, al menos en Chiapas, unos de los estados con mayor problemas de tráfico debido a su amplia diversidad originada por la demanda de coleccionistas en México.
Si no hay demanda, esto se acaba. Si nosotros evitamos el tráfico de especies, estamos asegurando un futuro”, dijo Miceli Hernández.
El rostro del tráfico
La relación de Chiapas con el tráfico no es nueva, por años, esta entidad ha sufrido el saqueos de sus aves al punto que la guacamaya verde ya se considera extinta. Sin embargo, los expertos aseguran que recientemente se ha desatado la extracción de los otros especímenes como los monos saraguato y araña.
Tan solo a principios de agosto, la Procuraduría Federal de Protección al Medioambiente (Profepa) reportó el aseguramiento de nueve monos araña bebés y ocho guacamayas en un operativo sobre la autopista Tuxtla-San Cristóbal.
El sujeto que fue detenido por la Fiscalía General de la República (FGR) llevaba a los monos encostalados y las guacamayas en cajas, además de los 17 animales presentaban condiciones no aptas para su bienestar como deshidratación. Su probable destino era la Ciudad de México, la capital del tráfico en todo el país.