El oficio de relojero tradicional enfrenta una crisis severa ante el avance tecnológico, convirtiéndose en una profesión en riesgo de extinción. La combinación de relojes desechables y la omnipresencia de dispositivos digitales en jóvenes ha reducido drásticamente la necesidad de reparación y mantenimiento de piezas analógicas.
El señor Jorge quien ha mantenido este oficio por más de 45 años en Chiapas, dio a conocer que, a pesar de tratar de actualizarse en temas y herramientas tecnológicas, estima que dentro de 5 a 10 años su profesión va desaparecer, ya son pocas las personas que usan relojes análogos, la mayoría son adultos mayores quienes realizan mantenimientos preventivos y alguno que otro coleccionista que realiza visitas periódicas.
Señala que tanto avanzó la tecnología, que incluso, las nuevas generaciones ya no saben interpretar las manecillas del reloj, si bien, lo digital implicó una revolución en el campo de la relojería, permitiendo sus costos se abarataran por tener mayor precisión en comparación con los de funcionamiento mecánico, provocó también una disminución de los convencionales, de hasta un 50 por ciento.
Para Notinucleo Juan Jesús Cruz Toledo