En medio de un escenario internacional cada vez más tenso, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a colocarse en el centro de la diplomacia regional al expresar su disposición para fungir como mediador entre Estados Unidos y Venezuela, un conflicto que en las últimas semanas ha escalado en declaraciones y acciones de alto impacto.
Durante una conversación con periodistas, Lula aseguró que ya sostuvo un diálogo con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, para conocer qué opciones se han puesto sobre la mesa en las negociaciones con Washington, y según el mandatario brasileño, el panorama deja claro que las diferencias pueden resolverse por la vía diplomática y no mediante la confrontación armada.
“Yo estoy pensando que antes de que llegue la Navidad, posiblemente tenga que volver a hablar con el presidente Trump para saber cómo podría Brasil contribuir a que tengamos un acuerdo diplomático y no una guerra fratricida”, afirmó Lula, subrayando su preocupación por el rumbo que podría tomar la situación.
El presidente brasileño insistió en que América Latina es una región de paz y cuestionó los intereses que, según él, podrían estar detrás de un conflicto mayor.