La pérdida de audición afecta a alrededor de 90 millones de niños y adolescentes de entre 5 y 19 años en todas las regiones del mundo, alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pese a ello, no suele detectarse a tiempo, lo que retrasa el tratamiento y el acceso a los servicios de salud, en particular en países de escasos recursos.
Las causas más comunes de este padecimiento incluyen la otitis media con derrame, la otitis media supurativa crónica y el tapón de cerumen, las cuales se pueden prevenir y tratar.
En el marco del Día Mundial de la Audición, que se conmemora cada 3 de marzo, y que este año se enfocará en las comunidades de aula, a fin de fortalecer el cuidado de la audición de niñas, niños y adolescentes, el organismo de Naciones Unidas advierte que la pérdida de audición “no sólo afecta a la capacidad auditiva del niño, sino que también daña significativamente al habla, al lenguaje y al desarrollo cognitivo y social”.
Lo anterior, destaca, “suele dar lugar a peores resultados académicos, un deterioro de las perspectivas de empleo y desventajas económicas a largo plazo”.
Por ello, anunció que este año la campaña de prevención se enfocará en evitar la pérdida de audición en infantes y en garantizar la detección precoz de problemas de oído en niños, así como su tratamiento temprano.
La OMS recordó que más de 60 por ciento de la pérdida de audición infantil se puede prevenir con medidas de salud pública, la mayoría relativamente simples y con elevados niveles de retorno en la inversión pública.