El aumento en el precio del combustible ya se siente en cada kilómetro… y en cada mesa. Transportistas y pequeños comerciantes que trasladan productos desde distintas regiones de Chiapas enfrentan un panorama cada vez más complicado.
Quienes recorren largas distancias para abastecer los mercados aseguran que el gasto en gasolina prácticamente se ha duplicado: de invertir 500 o 800 pesos , ahora desembolsan hasta más de 900 pesos ida y vuelta. En zonas alejadas, el litro de gasolina premium alcanza hasta los 28 pesos, elevando aún más los costos.
El impacto es directo, menos ganancias para quienes mueven la mercancía… y precios más altos para los consumidores. Frutas, verduras y otros productos básicos comienzan a reflejar este incremento, generando una cadena que golpea tanto a vendedores como a familias.
A pesar de las dificultades, los transportistas continúan trabajando para llevar el sustento a sus hogares, enfrentando carreteras largas, costos elevados y un mercado cada vez más exigente.
Para Notinucleo Víctor Pérez