¿Quién no recuerda pasar horas en las maquinitas, en el ciber o jugando desde casa con amigos? Los videojuegos han acompañado a generaciones enteras como una forma de diversión, competencia y convivencia. Sin embargo, especialistas advierten que, cuando no existe control, el mundo gamer también puede convertirse en un problema para la salud mental de jóvenes y adolescentes.
El psicólogo Andrey Pérez explicó que algunos videojuegos generan una sensación de recompensa emocional que muchas personas no encuentran en su vida cotidiana, especialmente jóvenes con baja autoestima, ansiedad o problemas emocionales.
ANDRÉS ROBLERO
Señaló que en ciertos casos esto puede derivar en trastornos relacionados con la adicción a los videojuegos, afectando actividades diarias como asistir a clases, trabajar, dormir o convivir con otras personas.
“Por ejemplo, ya no asiste a clases, tiene problemas laborales, presenta deterioro en su higiene y altera sus horarios de descanso. Ahí ya estaríamos hablando de que el videojuego está generando una adicción”
En cibers de Tuxtla Gutiérrez, encargados comentaron que ha aumentado la presencia de jóvenes entre 15 y 20 años que pasan varias horas jugando títulos populares. Algunos permanecen más de seis horas seguidas tratando de terminar partidas o alcanzar niveles dentro de los juegos.
DANIEL
“Pasan en promedio de dos a cuatro horas, aunque algunos llegan a quedarse entre ocho y diez horas. Hay chicos que piden el mismo juego hasta terminarlo”
Aunque destacan que los videojuegos no son malos por sí solos, reconocen que el problema comienza cuando afectan la vida social, el descanso y la salud física de las personas.
Especialistas revelan que los adolescentes son más vulnerables debido a que buscan satisfacción emocional, entretenimiento o escapar del estrés, provocando desvelos, falta de higiene, aislamiento y dependencia emocional hacia los videojuegos.
ANDRÉS ROBLERO
“En ellos es más fácil que se genere codependencia, porque todavía están en una etapa de formación. Además, al no tener responsabilidades laborales, suelen descuidar la escuela y las relaciones sociales”
“He escuchado pacientes que terminan jugando a las cuatro o cinco de la mañana. Duermen muy poco y después ya no tienen energía para ir a la escuela o realizar otras actividades”
Sin embargo, también destacan que no todos los juegos representan un riesgo. Algunos pueden ayudar a desarrollar habilidades, mejorar la atención, coordinación y creatividad, además de que actualmente la cultura gamer incluso se ha convertido en una fuente de trabajo y oportunidades digitales.
“Hay videojuegos que ayudan a mejorar la atención, la concentración y habilidades cognitivas”
Ante esto, psicólogos recomiendan a madres y padres prestar atención a los juegos que consumen sus hijos, conocer las clasificaciones por edad y mantener límites saludables en los horarios de juego.
“Que sepan muy bien que están jugando y establecer horarios de juego, estudio para todo”
Porque al final, los videojuegos no son enemigos ni villanos; el verdadero reto está en el equilibrio y en cuidar la salud mental detrás de cada pantalla.
Para Notinucleo Víctor Pérez